USMCA
El renegociado Tratado de
Libre Comercio de América del Norte
Las abreviaturas TLCAN y
NAFTA quedaron en el pasado, damos la bienvenida al USMCA, Acuerdo Estados
Unidos-México-Canadá (USMCA, por su sigla en inglés)., el renegociado Tratado
de Libre Comercio de América del Norte ya están sobre la mesa y los principales
puntos de este que Estados Unidos impuso a Canadá y México.
Hace más de 13 meses
Estados Unidos llamó a México y a Canadá para renegociar el Tratado de Libre
Comercio (TLC) vigente desde 24 años atrás. En realidad, ninguno de los países vecinos hubiera
querido una renegociación, pero tuvieron que ceñirse a lo que el gigante y
mayor mercado del mundo deseaba.
México alcanzó un acuerdo
con Estados Unidos el 27 de agosto pasado. Y cuando se preveía que el acuerdo
sería sólo bilateral, Canadá a través de la representación de la ministra
Chrystia Freeland logró superar las diferencias con el negociador
estadounidense, Robert Lighthizer, y lograr la incorporación de su país en un
tratado comercial trilateral.
Con la incorporación de Canadá a un acuerdo
comercial trilateral con Estados Unidos y México, concluyeron los diálogos para
renegociar y actualizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, por su sigla en español, y NAFTA, por su sigla en inglés),
vigente desde 1994. Así, los tres países firmarán un nuevo tratado comercial
que llevará por nombre USMCA
No es casualidad que la renegociación se dio en los términos impuestos
por Estados Unidos, culminando exactamente un mes antes de las elecciones
intermedias de aquel país.
Sin embargo, Estados
Unidos le pegó a México y a Canadá donde más les duele. Al
primero, en la industria automotriz, elevando el contenido regional libre de arancel
de los vehículos fabricados en países de altos salarios y, eventualmente,
llevándose parte de la producción desde México “de regreso a casa”.
A Canadá le pegó en su protegido sector lechero, donde ahora, Estados
Unidos podrá entrar con mayor libertad. Para ponerlo en contexto, México
produjo localmente 11 mil millones de litros de leche en 2017 e importó el
equivalente a 2,500 millones de litros de leche en polvo. Con el nuevo tratado
Estados Unidos buscaba algo similar con Canadá; sin embargo, solo tendrá acceso
al equivalente al 3.75% del mercado de leche canadiense.
En términos del mercado farmacéutico que
tanto preocupa a México, el nuevo tratado protege con 10 años la competencia de
genéricos biotecnológicos.
Es decir, garantiza el poder monopólico
de la industria, lo que podría alentar el desarrollo de nuevos productos a
expensas de sus altos precios.
México y Canadá no obtuvieron concesiones explícitas en la
renegociación, pero hojeando el nuevo texto, hay incentivos implícitos para
fortalecer la integración económica de Norteamérica. Esto no es una mala
noticia para México, aunque sí es un arma de doble filo.
Estados Unidos envió una clara señal
al mundo (sobre todo a China y a Europa) de que la globalización no está más en
su radar. Para este país la prioridad actual es la consolidación del
regionalismo económico del bloque norteamericano.
Donald Trump lo dijo hace
unos días en la ONU cuando aludió al estadista estadounidense James Monroe y su
célebre doctrina homónima, “América para los americanos”. De hecho, dijo que
Estados Unidos rechaza la idea del globalismo.
El país sabe que en el futuro ya no será el gran gigante hegemónico y
por ello busca afianzar el bloque regional. Su guerra comercial con China y su
desdén por la Unión Europea y por el G7 así lo constatan.
El nuevo Acuerdo Comercial
entre Estados Unidos, México y Canadá (USMCA) pugna por una mayor integración
económica y no es solo retórica.
Es importante ver cómo reaccionará el nuevo
gobierno mexicano a las pretensiones de
Estados Unidos de fortalecer al bloque regional. De acuerdo con el nuevo USMCA,
México tendrá más incentivos de consolidar la integración (dependencia de
Estados Unidos) que mirar a otros lados.
Difícilmente, México podría cerrar un tratado comercial tan compacto con
cualquier otro país en el mundo y eso que ya tiene otros 11 tratados de
relativamente poca utilidad; sin embargo, un aumento de la integración regional
podría tener impactos adversos en la inversión privada de otros países en
México.
Con el USMCA nuestro país tiene varios retos
por delante que no son nada fáciles, fundamentalmente en materia de
competitividad. Y no me refiero a la añeja estrategia de
ser un país de mano de obra barata. Al contrario, el nuevo tratado integrador
de Norteamérica demandará mayores exigencias a la economía mexicana, dejándole
un área de acción más estrecha que le obligará a parecerse cada vez más a sus
socios comerciales.
¿Cómo
llegamos aquí y qué sigue para hacer realidad el USMCA?
27
de agosto: México firmó un
acuerdo en principio con Estados Unidos, en espera del acuerdo Canadá-Estados
Unidos.
31
de agosto: Trump dio el aviso
al Congreso de Estados Unidos para firmar un acuerdo revisado con México y
potencialmente Canadá.
30
de septiembre: Estados Unidos y
Canadá cierran negociación y este último se suma al acuerdo.
30
de noviembre: fecha límite para
que el presidente Peña Nieto firme el nuevo acuerdo comercial trilateral.
60
días de plazo tiene Estados Unidos para
definir cambios a sus leyes.
105
días tiene la Comisión de Comercio
Internacional de Estados Unidos para emitir un reporte sobre el nuevo pacto.
Estos son cinco de los puntos principales del
nuevo Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA):
- REGLAS DE ORIGEN: Habrá reglas de origen
más estrictas para fabricación de automóviles, aunque no tanto como pretendía
Estados Unidos. Se pasa del actual 62,5 por ciento de contenido regional
exigido a un 75 por ciento, es decir, que menos componentes de los automóviles
podrán importarse de otras regiones. Estados Unidos quería al principio un 80
por ciento.
- SALARIOS: Un 40-45 por ciento de cada
automóvil ensamblado en la región deberá fabricarse en zonas de salarios de al
menos 16 dólares la hora, lo que beneficia a Estados Unidos y Canadá. Trump
pretendía en un inicio que el 50 por ciento fuera fabricado en su país
específicamente.
- SUNSET-16: El pacto tendrá una vigencia
inicial de 16 años y, pasados los primeros seis se hará una revisión para los
siguientes 16 años y así sucesivamente. De esa manera, se sabrá con más
anticipación si hay o no continuidad y se podrán ir haciendo ajustes. Estados
Unidos al principio quería una cláusula de caducidad automática cada cinco
años.
- AGRICULTURA: Canadá dará un mayor acceso a
su mercado lácteo, de interés para Estados Unidos, aunque mantendrá aranceles
en el sector. Quedarán exentos el suero y la margarina. También dará mayor
acceso al pollo, huevo y pavo estadounidenses. Entre Estados Unidos y México no
habrá aranceles a productos agrícolas ni cuotas, además de que México ya no
restringirá el acceso a quesos estadounidenses etiquetados con determinados
nombres.
- COMERCIO ELECTRÓNICO: Se incluye un
capítulo de comercio electrónico que no existía en el anterior acuerdo. Canadá
elevará la franquicia libre de aranceles ("de minimis") para compras
electrónicas de 20 a 40 dólares canadienses. México mantendrá el límite de 50
dólares. El monto para envíos "duty free" será de 150 dólares
canadienses a Canadá y de 117 dólares en México. Hasta esos valores los envíos
ingresarán con un mínimo de procedimientos aduaneros.

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