La noche caía el 17 de abril en Manchester. Solo quedaba el Manchester City como la esperanza para tener UEFA Champions League en la ciudad de la moda en Inglaterra. Solamente un día antes el rival y vecino Manchester United había caído humillantemente de visita en Barcelona.
Su rival era el Tottenham. La eliminatoria era la única entre equipos del mismo país. En un inicio parecía una llave aceptable para que se clasificaran ‘los citizens’, pero las cosas se les complicaron desde el primer partido. El partido de ida se jugó exactamente una semana antes y el resultado resultó adverso contra la escuadra de Manchester. Con un solitario gol de Heung Min son y un juego excepcional del equipo Londinense local, ellos dieron la campanada, sorprendiendo al mundo.
El primer partido no significó una gran noticia para los de Londres, pues a pesar de salir victoriosos en el partido, tuvieron bajas considerables y sumamente significativas. La primera fue la del mediocentro defensivo Erick Dier, y la segunda y más sensible la del centro delantero y emblema de los Spurs Harry Kane.
Todo esto predecía una de las ya conocidas ‘noches mágicas’ de UEFA Champions League. Los equipos se conocían tanto que en un periodo de solo una semana se enfrentaron en tres ocasiones, Dos con motivos de la competencia europea y una con motivo de su liga local.
Minutos previos al partido se dieron de igual forma las sorpresas, pues del lado del cuadro visistante, su técnico Mauricio Pochettino decidió ocupar de centro delantero a Heung Min Son, en vez de darle prioridad a su delantero nominal suplente Fernando Llorente. En el caso del equipo local su técnico Joseph Guardiola decidió darle oportunidad al capitán anímico Vincent Kompany y relegó al banquillo a su defensa fiable y habitual Nicolás Otamendi, y a pesar de su necesidad de gol y verticalidad por el resultado y estilo de juego del Tottenham respectivamente, volvió a decidir negarle la oportunidad de iniciar a Leroy Sané para incluir otro mediocentro a su sistema táctico.
Inició el partido y habían transcurrido solamente tres minutos cuando el equipo local empató la eliminatoria, con un gol de la estrella ofensiva del equipo el partido de ayer, Raheem Sterling. El Etihad Stadium se desbordó en alegría pues tenían muchas esperanzas de remontar.
Pero tras fallos infantiles decepcionantes de la defensa del Manchester CIty que salió descontrolada cayeron los goles de Los Spurs al minuto 7 y al 10, ambos conducto de sus estrella Heung Min Son y como consecuencia de errores defensivos, de su central Aymeric Laporte más específicamente.
El equipo de Joseph Guardiola logró descontar apenas 2 minutos después, al minuto 12 por conducto del medio centro Bernardo Silva con un desvío del central del Tottenham Dany Rose, y aún daba esperanza al equipo local. A estas alturas el partido y el estadio estaba vuelto una locura, canticos sonaban de igual proporción tanto en la afición local como en la afición visitante. Los directores técnicos de ambos conjuntos se encontraban de pie dando instrucciones desde la zona técnica a partir del minuto 1.
Después de la lucirá vivida en los primeros 12 minutos tuvieron que pasar 9 más para volvernos a encontrar con el gol. Esta ocasión fue marcada por el extremo y estrella del partido Raheem Sterling que se reencontraba con el gol solo 19 minutos después. Retomaba la distancia con la que se encontraban al minuto 3 del encuentro y a pesar de que 12 minutos antes estaban prácticamente eliminados, ahora se encontraban a una sola anotación de clasificarse.
Transcurrieron el resto de minutos hasta el medio tiempo. El primer tiempo a partir de la segunda anotación del inglés, no volvió a tener mayor emoción o verdaderas oportunidades de peligro, y las que parecían llegar a serlo eran frenadas por la gran actuación del arquero Hugo Lloris. Para el minuto 41 otro pilar del esquema de Pochettino se lesionó, el mediocampista Sissoko se lesionó y dio entrada a un futbolista que sería clave, Fernando Llorente. Así terminó la primera parte, con un encuentro de locura y con dos equipos que en su afán de hacer mecho daño al rival aún no habían conseguido nada.
Regresaron más intensos para la segunda parte. La diferencia con la primera parte fue que las defensas salieron tácticamente más ordenados. La tendencia era clara el Tottenham defendiendo el resultado que los clasificaba, y el Manchester City lanzándose con todo al ataque, pues solo le quedaban 45 minutos de vida.
Las aproximaciones más claras fueron obra del Manchester City, y parecía que el sueño se cumplía para los de Guardiola, al minuto 59 el emblema de este equipo, Sergio ‘Kun’ Agüero marco el gol que reviviría al estadio y a la afición local.
Pero el partido aún tenía sorpresas preparadas. El hombre al que se le había negado la titularidad y la oportunidad de demostrar su calidad. Al minuto 74 Fernando Llorente marcó un gol tras un córner del lado izquierdo. El delantero español remató con la cadera justo en frente del arquero Ederson del Manchester City, pues careció de marca.
La jugada fue revisada por aproximadamente 4 minutos. El argumento para su análisis fue una supuesta mano de Llorente, que el VAR desmintió, pero en las repeticiones que se podían apreciar en las casa se veía claro que la única mano existente en el área fue la de Aymeric Lapote, y es así como el gol subió al marcador y revertía la situación.
Pero el mejor partido del año no podía carecer de controversia incluido el VAR. Estaban ya en el minuto 92, Manchester City, el gigante de las inversiones millonarias estaba a un solo paso de quedar eliminado contra un equipo que no invirtió ni un solo euro en fichajes. Además la catástrofe ocurría en su propio estadio. ´Parecía una noche Dantesca.
El equipo visitante se encontraba completamente encerrado en tres cuartos de cancha propios, estaban jugando al límite defensivamente. La gran estrella de los Spurs, Eriksen, se equivocaba en un intento de salida, por lo cual la defensa de los locales robaron el balón, le dieron el pase a Sergio Agüero, y este a su vez asistió a Sterling que se encontraba en el manchón penal, este remató y conseguía el gol de la clasificación. El estadio era una locura. Guardiola nos mostró un lado que pocas veces vemos. El ambiente era ensordecedor y enloquecedor, como juego de palabras.
Pero la noche se volvió oscura. El VAR entró dentro de los anales de la historia, pues definió el mejor partido del año 2019 en el minuto 92. La asistencia arbitral le recomendó revisar al árbitro central la jugada por un supuesto fuera de lugar del asistidor Sergio Agüero. El árbitro revisó la jugada y llegó a la conclusión de que el fuera de lugar era existentes, así anulando el gol del Manchester City.
El partido llegó hasta el minuto 95 y el árbitro pitó el final. El marcador no se movió y con un resultado de partido de 4-3 y un global de 4-4. Así el Manchester City, el equipo de las inversiones millonarias quedó eliminado ante un equipo con un director técnico excepcional y un estilo único, además de demostrar que tiene una lectura táctica única como ningún otro equipo en el mundo.
La UEFA Champions League está más entretenida que en otros años, pues en la llave de los Spurs se encuentran a dos rivales entre comillas menores, El Ajax de Ámsterdam y Los Spurs.


