El ejército a las calles
El Universal
Editorial
De acuerdo con la Comisión
Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), la propuesta equivale a renunciar a la
institucionalidad civil y democrática del país. Ya que, se tienen críticas que se
fundan en los efectos contraproducentes y trágicos que ha tenido el empleo del
Ejército y la Marina en labores policiacas. Se ha señalado muchas veces que las
instituciones armadas del país son fuerzas combatientes, pensadas y entrenadas
para la guerra, no para tareas policiales, lo que ha llevado a la comisión de
graves violaciones a los derechos humanos de 2006 a la fecha. Cuando se
involucró a las fuerzas armadas en la seguridad pública se dijo que sería una
medida temporal mientras se depuraba y profesionalizaba a las corporaciones de
policía, pero 12 años después éstas siguen siendo incapaces de cumplir con su
tarea básica de ayudar a preservar el orden civil.
El colectivo Seguridad sin Guerra
denunció que la propuesta de Morena ignora las recomendaciones de organismos de
derechos humanos de México y del mundo que proponen limitar la participación de
las fuerzas armadas en labores de seguridad pública, y que con esta propuesta
se ignora “la evidencia acumulada durante los pasados dos sexenios de
atrocidades” cometidas por estas fuerza militares: “La creación de la Guardia
Nacional representa la institucionalización de un régimen militar en la
política de seguridad pública del país”.
Como parte del nuevo instrumento
Ejecutivo Federal. La guardia Nacional, se encargará de la prevención del
delito, la preservación de la seguridad pública y combate a la delincuencia en
toda la República Mexicana, esta propuesta fue planteada por el presidente Andrés
Manuel Lopez Obrador.
En el dictamen se permite que las
fuerzas armadas puedan realizar labores de seguridad pública e incluso está
planteado que la Guardia Nacional sea a la vez ministerio público para indagar
cualquier delito, incluso los delitos de fuero común.
En contra de lo que ofreció en campaña, rompiendo promesas y
dando un giro de 180 grados a sus posturas anteriores el nuevo partido
gobernante, Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), preparó su aplanadora
para sacar adelante la reforma constitucional que permite la creación de la
Guardia Nacional.
Imponer la Guardia Nacional es
poner la seguridad del país en las mismas instituciones que han sido
corresponsables de la masiva violencia organizada que sacude a la sociedad
mexicana. Y se ignoran riesgos mayores: ¿qué pasaría si en los siguientes años
el mando militar tuviera diferencias con el mando civil? En este escenario los
militares ya tendrán concentrado el uso de todas las fuerzas de seguridad del
país. La Guardia Civil militarizada no debe ser aceptada.

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